Publicado en Palabra de Vida - Chiara Lubich

Palabra de Vida de agosto 2012 (Con PPT)

Palabra de Vida de Agosto 2012

Chiara Lubich

Descarga en PPT:  PdV agosto 2012

«A cualquiera que me reconozca delante de los hombres, yo también lo reconoceré delante de mi Padre que está en el cielo; pero a cualquiera que me desconozca delante de los hombres, yo también lo desconoceré delante de mi Padre»

Esta es una Palabra que nos da gran consuelo y empuje a todos nosotros, los cristianos.

Con ella, Jesús nos exhorta a vivir con coherencia nuestra fe en Él: de la actitud que hayamos tomado en relación con Él durante nuestra existencia terrenal depende nuestro eterno destino. Si lo reconocemos – nos dice – delante de los demás, le daremos motivo de que nos reconozca delante de su Padre; si, por el contrario, lo negamos delante de los demás, también Él nos negará delante de su Padre.

«A cualquiera que me reconozca delante de los hombres, yo también lo reconoceré delante de mi Padre que está en el cielo; pero a cualquiera que me desconozca delante de los hombres, yo también lo desconoceré delante de mi Padre».

Porque nos ama, Jesús hace referencia al premio o al castigo que nos espera después de esta vida. Él sabe, como dice un Padre de la Iglesia, que a veces el temor a un castigo es más eficaz que una bella promesa. Por eso alimenta en nosotros la esperanza de la felicidad sin fin y, al mismo tiempo, con tal de salvarnos, suscita en nosotros el temor de la condenación.

Lo que le interesa es que lleguemos a vivir para siempre con Dios. Al fin y al cabo, esto es lo único que cuenta; es el fin por el cual hemos sido llamados a la existencia. Sólo con Él, de hecho, alcanzaremos la completa realización de nosotros mismos y saciaremos plenamente todas nuestras aspiraciones. Por eso Jesús nos exhorta a “reconocerlo” desde aquí abajo. Si en cambio, en esta vida, no queremos tener nada que ver con Él, si ahora renegamos de Él, cuando tengamos que ir a la otra vida, nos encontraremos separados de Él para siempre.

Por lo tanto, al concluir nuestro camino terrenal, Jesús no hará otra cosaque confirmar delante del Padre la elección que cada uno ha hecho en la Tierra, con todas sus consecuencias. Y con referencia al Juicio Final, Él nos muestra toda la importancia y la seriedad de la decisión que nosotros tomamos aquí abajo: en efecto, está en juego nuestra eternidad.

«A cualquiera que me reconozca delante de los hombres, yo también lo reconoceré delante de mi Padre que está en el cielo; pero a cualquiera que me desconozca delante de los hombres, yo también lo desconoceré delante de mi Padre».

¿Cómo podemos sacar provecho de esta advertencia que nos hace Jesús? ¿Cómo vivir esta Palabra suya?

Él mismo lo dice: « A cualquiera que me reconozca…».

Decidámonos entonces a reconocerlo delante de los hombres con sencillez y franqueza.

Venzamos el respeto humano. Salgamos de la mediocridad y de los pactos interesados que vacían de autenticidad nuestra vida también como cristianos.

Recordemos que estamos llamados a ser testigos de Cristo: Él quiere llegar a todos los hombres con su mensaje de paz, de justicia y de amor precisamente a través de nosotros.

Testimoniémoslo en cualquier lugar que nos encontremos por motivos de familia, de trabajo, de amistad, de estudio o por las diferentes circunstancias de la vida.

Demos este testimonio, sobre todo, con nuestro comportamiento: con la honestidad de nuestra vida, con la pureza de nuestras costumbres, con el desapego al dinero, con la participación en las alegrías y en los sufrimientos de los demás.

Démoslo, en modo particular, con nuestro amor recíproco, con nuestra unidad, de modo que la paz y la alegría pura, prometidas por Jesús a quienes permanecen unidos a Él, nos inunden el alma desde ahora aquí en la Tierra y se desborden sobre los demás.

Y a cualquiera que nos pregunte por qué nos comportamos así, por qué estamos tan serenos, aun en medio de un mundo tan atormentado, respondamos con humildad y con sinceridad las palabras que nos sugiera el Espíritu Santo, para así dar testimonio de Cristo también con la palabra, incluso en el plano de las ideas.

Entonces, puede suceder que muchos de aquellos que lo buscan, lo encuentren.

Otras veces, puede que seamos malinterpretados, rechazados, podremos ser objeto de burlas, quizás de aversión y de persecución. Jesús también nos advirtió esto: «Si me han perseguido a mí, también los perseguirán a ustedes»[1].

Estamos entonces en el camino justo. Prosigamos testimoniándolo con valentía, incluso en medio de las pruebas, aunque nos cueste la vida. La meta que nos espera lo merece: el Cielo donde Jesús, a quien amamos, nos reconocerá delante de su Padre por toda la eternidad.

Chiara Lubich

Anuncios

Autor:

Sacerdote y poeta. Nacido en Caracas, Venezuela, en 1980. Estudió Artes, Filosofía y Teología. Ordenado sacerdote para la Arquidiócesis de Caracas en el 2007. Premio Nacional de Poesía Juvenil del Ateneo de Caracas y la Casa de la Poesía de Caracas (1996). A los 19 años su libro "Las Ruedas" fue seleccionado en concurso y publicado por Monte Ávila Editores Latinoamericana (1999). En el 2004 la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello publicó su libro "Una Barca. Ha publicado y recitado en países como Estados Unidos, Italia, Suiza, Brasil y Siria. Su poesía ha sido traducida al Inglés, al Italiano y el Árabe. Recientemente ha merecido el Premio Trípode de literatura cristiana por su libro de espiritualidad "Beber de la fuente de la paz". También ha sido nominado para recibir el Premio Mundial de Poesía Mística (Roma, 2010). Actualmente ejerce su labor pastoral en el la parroquia La Anunciación del Señor de La Boyera, Caracas, y la docencia en el Seminario Mayor Arquidiocesano de Caracas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s