Publicado en Christian Díaz Yepes, La Palabra de hoy

La Palabra de hoy, lunes 3 de octubre de 2011

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Comenzamos a leer la historia de Jonás, quien en un principio se niega a la voluntad de Dios. En el Evangelio, el doctor de la ley pregunta a Cristo sobre quién es su prójimo. En el hermano al que concretamente tenemos que servir y ayudar, encontramos la voluntad que Dios tiene sobre nosotros.

¿Estoy prestando atención a las necesidades del hermano que pasa a mi lado? ¿Me doy cuenta de que en el amor a él descubro lo que Dios quiere de mí en el momento presente?

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Autor:

Sacerdote y poeta. Nacido en Caracas, Venezuela, en 1980. Estudió Artes, Filosofía y Teología. Ordenado sacerdote para la Arquidiócesis de Caracas en el 2007. Premio Nacional de Poesía Juvenil del Ateneo de Caracas y la Casa de la Poesía de Caracas (1996). A los 19 años su libro "Las Ruedas" fue seleccionado en concurso y publicado por Monte Ávila Editores Latinoamericana (1999). En el 2004 la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello publicó su libro "Una Barca. Ha publicado y recitado en países como Estados Unidos, Italia, Suiza, Brasil y Siria. Su poesía ha sido traducida al Inglés, al Italiano y el Árabe. Premio Trípode de literatura cristiana por su libro de espiritualidad "Beber de la fuente de la paz" (Caracas, 2009, Madrid, 2014). También ha sido nominado para recibir el Premio Mundial de Poesía Mística (Roma, 2010). En 2018 recibió el grado de Doctor en Teología por la Universidad San Dámaso de Madrid, donde actualmente reside. Ejerce su labor pastoral en el la parroquia La Asunción de Torrelodones.

4 comentarios sobre “La Palabra de hoy, lunes 3 de octubre de 2011

  1. Padre Christian : Desde el 30 de septiembre cuando entré en su página, disfruto enormemente su lectura, hace mucho bien ,aunque es difícil reconozco ser una perfecta cristiana. Cuando creemos que lo estamos logrando viene alguien a abusar de nosotros o a hacernos daño con sus ofensas y malos tratos,y perdemos rápidamente toda buena intención. Como doblegar nuestro orgullo ?, habria que llegar al martirio de los Santos.?

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    1. Margot, es la gran pregunta de las personas de bien: ¿Por qué avanza el mal? ¿Valdrá la pena seguir poniendo la otra mejilla? Lo que Jesús te dice es que sí, “hasta setenta veces siete”. Pero Jesús también nos enseña que hay que sacudirse el polvo del calzado cuando no nos reciben en un sitio, y él también supo exigir respuestas coherentes incluso a los que le arrancaban la vida. Hace falta que tú estés muy atenta a escuchar al Espíritu Santo que habla continuamente a tu corazón para saber discernir cu+ando actuar de una manera o de otra. Es una “gimnasia” espiritual que debemos practicar a diario. ¿Qué te parece si comenzamos ahora mismo, en este momento presente?

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  2. Que el Espiritu Santo te bendiga y que puedas llevar siempre esta linda pagina .Dios es grande muy grande hoy cuando leo la exposicion de Margot me remonto a mi situacion que es la misma hay momentos en que le hacen perder el contol y uno actua fuerte yo ponia un jemplo cuando Jesus saco a los mercaderes por defender su templo .No crees Padre que el Senor perdona a uno en ese momento que uno actua diferente a como se ha venido soportando una injusticia o una calumnia. Si es cierto que a medida que vamos creciendo en el amor de Dios con su ayuda debemos saber dominarnos antes esas personas que quieren destruirnos. Pero pienso que el Senor comprende que todo tiene un limite porque a veces uno perdona y perdona y perdona y llega a las setenta veces siete y aun asi continuan danando y a veces son tan descarado que le dicen a uno es que usted no sabe perdonar y usted practica el perdon. Cres tu Chistian que pecamos teniendo a esa persona ignorandolas completamente o llagar a soportar callado todo el dano que le quieran hacer .
    Es justo que una persona que humilla ,veja se continue hablandole como si no ha echo nada .

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  3. Gloria, te reitero lo mismo que le comento a Margot: Hay que escuchar la voz del Espìritu Santo que habla en tu interior y desde allì responder de manera justa ante cada situaciòn. Como dice el libro del Eclesiastés, “hay tiempo para hablar, tiempo para calllar”. Generalmente es `´as conveniente callar en las primeras oportunidades, pero también hay que saber hablar. Jesús nos instruye en Mateo 18 sobre la corrección fraterna. Hay que saber advertir al otro cuando abusa o comete una injusticia, pero siempre buscando su santificación. Lo más importante es no caer en una diatriba de opiniones, sino sasber presentar lo justo en cada ocasión. Y no dejes de ofrecer a Dios momento a momento las incomprensiones que puedas sufrir. Eso nos une más al amor de Jesús, quien también las sufrió. Recuerda que Él nos invita a tomar también nosotros nuestra cruz de cada día

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